Prostitutas cuba tacones de prostitutas

prostitutas cuba tacones de prostitutas

Así les dicen para diferenciarlas de las jineteras que, en Cuba, para algunos son una especie superior. Tacones, ropas ajustadas al cuerpo, prendas y perfumes de marcas o de imitación, las jineteras hallan sus clientes en los lugares frecuentados por turistas y gente con dinero. Los centros de las ciudades y las avenidas principales son sus emplazamientos preferidos. Sus modos de vestir, el supuesto glamour de algunas, la extravagancia de la mayoría, son imitados incluso por menores de quince años para nada vinculadas al oficio.

Solo son muchachas deslumbradas que imitan la apariencia de esas mujeres a las que el sexo les ha dado cierto estatus económico, muy por encima del de un médico o un ingeniero. Cuando a algunas niñas se les pregunta qué sueñan ser cuando crezcan, no es infrecuente escuchar que desearían casarse con un extranjero. Estas son de un rango intermedio y no visten nada bien, no tienen con qué hacerlo, y se les paga en moneda nacional y se duerme con ellas solo en cuchitriles.

Cuando uno viaja por la Autopista Nacional o por las Ocho Vías, sobre todo por las mañanas y las tardes, uno puede ver a las chupachupas. Nadie que no busque lo que ofertan las chupachupas se detiene a recogerlas.

La gente las mira y escupe. Les gritan cosas y ellas devuelven los insultos con gestos obscenos. Visten muy mal, huelen peor y sus cuerpos, ya no tan jóvenes, lucen las marcas de una vida horripilante. Dicen algunos que todas han llegado de pueblos recónditos de la zona oriental de Cuba, o que son ex presidiarias, indeseables, que viven y duermen donde pueden.

Sus clientes principales son los camioneros que llevan cargas de un extremo al otro de la isla o los obreros que pasan largas jornadas fuera de casa, en los campamentos que se alzan a los lados de la carretera. En el centro de la ciudad, las jineteras bajan y suben de los autos de alquiler. Pasean bajo la mirada de la gente que celebra sus triunfos en las vestiduras que exhiben, en los billetes con que pagan su virtud.

Disfrutan de los hoteles y centros comerciales a donde pocos podemos entrar. Bañan sus cuerpos con perfumes y disimulan las marcas de los excesos de una noche con maquillaje de Maybelline o de Helena Rubinstein. Ese es el día a día de sus cuerpos en venta y suelen soñar con hacer sus vidas en Miami, París o Madrid. Mientras tanto, en los suburbios de La Habana, las especies inferiores bajan y suben de los camiones. Caminan bajo el sol ardiente, les hacen señas desesperadas a los autos, se adentran peligrosamente en los matorrales, lavan sus cuerpos con el agua de los pomos que guardan en las mochilas.

Sin embargo, hay otras opiniones. Después de todo, la cantante cubana Albita Rodríguez tenía razón en su tema musical sobre el poder de sus tacones Arte y Cultura Entretenimiento. Ciencia y Salud Tecnología. TV Martí Vea en Vivo. Radio Martí Escuche en Vivo. Los tacones altos en la mujer influyen en la conducta del hombre. Embed share The code has been copied to your clipboard. The URL has been copied to your clipboard.

El pago no permite el uso de perfumes Chanel o joyas de oro. A lo sumo, se contentan con talco de producción nacional y huelen a colonia barata. Visten sayas cortas, ceñidas y embarran la cara con exceso de maquillaje.

Es el caso de Yanelis, una mulata de facciones taínas que nació en el oriente del país y cuya vida en la capital es, ahora, un infierno chiquito. No conoció a sus padres ni tiene gratos recuerdos de su infancia.

Sus abuelos maternos hicieron por ella lo que pudieron pero la muchacha apenas alcanzó a terminar el séptimo grado. Pero sus nalgas empinadas y redondas, sus pechos duros y su piel color café con leche, despertaron sensaciones. Sobre todo entre sus parientes. A falta de horizontes, se buscó la primera clientela entre la familia. Por 5 pesos unos 22 centavos de Euro le sobaban los pechos y se masturbaban en la cara.

Trabajaba en un hotel y me obligó a acostarme con animales. Lo he probado todo. La primera confidencia, estimulada por una lata de cerveza Bucanero. Es la tercera vez que viaja a la capital. La policía me ha pillado un par de veces y me han devuelto a mi provincia.

prostitutas cuba tacones de prostitutas

0 thoughts on “Prostitutas cuba tacones de prostitutas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Loading